viernes 27 de noviembre de 2009

Olímpica onceava, Pindaro; Modelo 1b

Hay, a los hombres, cuando de vientos máxima
necesidad; hay así del cielo las aguas,
lluviosas hijas de las nubes.
Si hay quien con trabajo bien llevados, a meladasvóces          himnos
el inicio de sucesoras famas
realiza es confiable juramento para grandes virtudes.


Sin envidia el elogio a vencedores olímpicos
ésta ofrece, la que nuestra
lengua conducir desea,
del dios así el hombre sábias entendederas flora por               igual.
Sepa aquí, de Arquéstrato
hijo, Hagesidamo, tus puñosalucha causa


el adorno de corona dorada de olivas
melódico celebraré,
de zefirios locrios el genio admirando.
Aquí cortejo allegado, prometeré
no al, pues oh Musas, inhospitable huésped,
ni al limitado de las bellezas,
mas al ilustrado y al valeroso vendrían. Ya a su innata              cultura ni fieros zorros
ni rugientes leones intercambiarán.


viernes 20 de noviembre de 2009

Baum

Sabemos. Sí ¿pero algo más que el viento?
Si, los de antaño los conocemos por sus muros
por sus piedras, en sus letras;
si, en el árbol se dibuja el paisaje
y por el trazado de sus ramas
se extravía el pensamiento
esculpiendo en sus pétalos el río
con la cadencia las caderas de la catedral
de himnos en plumas crisantemas;
dimitiendo del árbol pájaros
esparciendo su revoloteo perfumando
fragancias multicolores en el horizonte
vertiendo polinizadoras deseosas
deliciosas armonías en mi embriagada
copa

martes 17 de noviembre de 2009

Adormidera

Caídos como fruto
las campanas de la adormidera,
del tupido arbusto en recobejo:
piedra la falda de sierpes las fauces que devoran                     el mundo errante
en la tierra
collar de calaveras
frondosa datura pensativa
su frecuencia es sibila madura
se exhala se exsulta florida natura: resuena                               las entendederas
emitiendo así
                         pájaros

jueves 12 de noviembre de 2009

de gala

... y la flor entre el celebrante río y la piedra
el extremo, amontonándose, de los tiempos
“–las flores son para que se vistan bellas...”
al borde de arrugar sus pétalos sobre rocas
resbalosas “–las rocas son joyas muertas...
incompletas” inconclusas en su marcha geotérmica
“–entre la roca y la piedra la rosa al río celebra”
el río marcha la flor marchita lo que se queda
es la montaña y sus piedras: que sueñan ser flor
algún día “–sus vestidos de gala”


Sorge

en el principio a cúmulo
acumulo, en el centro: cúmulo
                 radiando
                      en si


rodeándole el vacío, mudo,
en balance contrapesa
                 la ansiedad
                      de los tonos,


la angustia por el sonido, busca
gusta, solicitando entonar
                 el espacio
                     encerrado


dispersándose, comenzando 
la inquietud consonante
                 de oírse a si
                      mismo.



martes 20 de octubre de 2009

Cihuatl





a Diana B, y Ali C.


Regocíjate, y que, no te sea ajena
la belleza, aunque te crean tenencia
y te mortifiquen por tener conciencia;
ah mujeres de esta tierra morena:
bellas sonríen y sonrojadas les da pena
que validen el valor de su presencia,
sí apenas si pueden soltar su melena.
Mas en tímida sonrisa se devela
que opresa: tiene el alma liberta.
Sin la igualdad ya nada le consuela,
ya no se va callar, sino que apela
nada a la belleza sin esta oferta
a su libertad le den: mente abierta.


jueves 1 de octubre de 2009

Sueño. (Avinyó)

La libertad: en su locura. Bestia
viva, activa. Frialdad que incendia.
Dominante, salón repleto. Copas.
Ella atractiva atavío. Los tocados burdos.
Señoritas saltando sus largas piernas.
Flechas certeras, entre todos. Absortos
chamuscados, ensuciados, prendidos,
incendiados. Uvas. Rojos capullos.
Terminales nerviosas. Licores libres.
Se tiende en su piel embriagando. Miradas.
Enflechados. Ardientes libertades.
Alientos, fragancias. Carnosos susurros.
Olorosas insinuaciones. Espacios
calurosos abrazos. Amenazantes
fragilidades, sueños en burdel puro.